martes, enero 30, 2007
Hoy volví de trabajo en el Roca. No en el eléctrico, en el otro. El que los que viajan en el eléctrico llaman despectivamente "la chancha".

Me senté junto a la ventana aunque a esa hora de la tarde el sol de verano molesta como un hijo de puta.

Iba lo más tranquilo leyendo y viendo las fotos de El factor Borges que me presto mi querido Fuampi cuando algo se estrello contra el vidrio de mi ventanilla. No sé que era pero estoy seguro que de milagro el vidrio no se rompió.

Miré hacia afuera y no pude identificar al lanzador; sólo me quedé pensando en ese acto de violencia. La atroz. La que no se ejerce a partir de una causa (ni siquiera una causa miserable), ni como demostración de poder o lucha de clases.

Etiquetas: ,

 
escrito por Antoine Doinel at 7:27 PM |


0 Comentarios: